A los 18 años me habìa picado el bichito del baile
domingo, 31 de marzo de 2024
clases particulares Poesia en Caballito 49034485
asì, sin comillas, sin parèntesis: la mùsica infernal
me volvìa absolutamente loco de remate
chiflado a màs no poder
y si por las mañanas salìa a trabajar
a vender diversos objetos por las calles
mediante corretaje
y si por las tardes me enfrascaba en el estudio
de las diversas literaturas
habidas y por haber
por las noches concurrìa a las inefables milongas
a los misteriosos salones de baile
con el objeto de escuchar las màs maravillosas mùsicas
y bailar de ser posible
con las mujeres màs hermosas de este bendito planeta
o de mìnima las màs bellas del barrio
o de la milonga en cuestiòn
y no solo bailàbamos tango sino tambièn
cumbia romàntica
o de las otras
rock & roll
jazz o foxtrot
folklore argentino: por lo general
gato
chacarera
escondido
pero lo que me enloquecìa era
el tango
y tener una bella entre mis brazos
mientras la conducìa por ensoñaciones varias
en contra de las agujas del reloj
por el borde de pista o palestra
donde procuràbamos no chocarnos
con las demàs parejas
so pena de recibir un sopapo o algo peor
a cambio
de nuestras torpezas
esto no era todo: porque ademàs de bailar hasta
altas horas de la noche
hasta la madrugada
no contentos con ello
nos dirigìamos con inaudita celeridad
hacia el hotel màs cercano
a los efectos de entregarnos a los juegos sexuales
màs obscenos y perversos
o simplemente hacer el amor
hacernos el amor
mutuamente
recìprocamente
y finalmente luego de los orgasmos respectivos
quedarnos dormidos seguramente desnudos
reflejados en el espejo rectangular del techo
en medio de la sombra de ese cuarto
o en una cama redonda y giratoria
una cama rodante
una cama errante
una rubia como un relàmpago enlutado de golpe
o una dama con su cabellera roja como una llama
o como una aurora
una aurora llamada precisamente Aurora
sì, me habìa picado el bichito del Gotàn
e ìbamos de una milonga a otra
bailando sin parar
no por dinero
sino por el simple gusto de abandonarnos
al placer del movimiento
en efecto: nos movìa el movimiento: la
danza, la poesìa, el arte, el solo placer o desdichada dicha
que como una serpiente se enroscaba sobre nosotros
hacièndonos imposible el sueño, el cine
en el cual uds. serian jòvenes por toda la eternidad
una inmortalidad provisional
pero eternidad al fin
o al menos eso creìan
nos pagaban sin embargo
cuando laburàbamos como extras
una jornada entera
hasta caer agotados
y todo por unos pocos miserables dòlares
haciendo bailar a los tours de gringas durante las porteñas noches
o encamàndonos con algunas de ellas
nos acostamos
nos acostaban
nos dormìan
nos
descansaban
irrescatables
bailando en gimnasios
en un ring de boxeo antes de la pelea
en la calle
en plazas o paseos varios
en una suerte de maratòn de baile
cuyo premio era el beso en la mejilla
por la princesa seleccionada
en dicha oportunidad
vendiendo golosinas en cines
o repartiendo volantes los domingos
por las calles
en los autos
en sus limpiaparabrisas
otra època
pero volviendo al baile, al bailongo:
cumbia bailando con las no tangueras
abrazados entrecerrabas tus ojos
o los ponìas exactamente en blanco
cuando bastaba con rosar tu piel
con las uñas de la mano
y ronroneabas como una gatita en celo
una gacela durmiente
y extremadamente bella
de una belleza francamente intolerable
parecìa mentira que existieran en este mundo
criaturas tan hermosas
acosadas por las calles
durante las noches
mediante guarangadas piropos miradas inyectadas
mientras sonaba un rock
mientras sonaba un rock & roll
tomados de la mano
flotàbamos hacia la dicha
hacia una presunta felicidad
desnuda y caliente te refregabas contra mì
te enrosacabas como una vìbora roja y venenosa
te cerrabas sobre mì como una carnìvora planta
o como una araña pollito te cernìas sobre mì
con tus ojos negros y sonrientes
y tu boca dulce e insidiosa
bàsicamente
bàsicamente
me sonreìas dulcemente
y tus negros ojos eran un abismo insondable
de ternura
y cariño
esa maldita mùsica rockera sonaba
con esa capacidad de enloquecer a cualquiera
y bailàbamos como locos
como esos locos de la edad media
o de la clase media
y luego de bailar verticales
horizontales bailar en la cama
cabalgar como versos encabalgados
saxo y sexos
sexo y saxos
pero ojo era inùtil
porque el baile no nos daba de comer
habìa que trabajar
estar al servicio de los clientes
recibir y cumplir las òrdenes de advenedizos insolentes
que un dìa antes tan solo eran empleados del mes o del año
todo para parar la olla
comer el plato de lentejas
so riesgo que nos comieran los piojos
pobres como una araña
vender objetos varios
dar clases acerca de temas que el conferenciante desconoce
especular con acciones, fijos plazos y dòlares
todo para sobrevivir a la inflaciòn
aguantar toda clase de insolencias
de faltas de respeto
agachar el lomo
humillarse y ofenderse
a siniestra y a diestra
ir entonces a bailar solo los fines de semana
pero ya agotados
ya ancianos marchitos
rebotar y planchar a lo loco
(todo tiempo pasado fue mejor)
despreciado
vulnerado
menoscabado
adios bellas
adios hermosas pendejas
adios bailarina de papel
adios danzarinas de cafè con leche
los domingos a la mañana
en la pizzerìa o en el telo
màs cercano
adiòs juventud tesoro divino
adiòs adiòs para siempre o para nunca
adiòs purretas de estaciòn
adiòs para siempre pebetas novias imposibles
amores posibles o platònicos
adiòs el poema llega a su fin
el antipoema
el poema sin poesìa termina
poesìa no escrita
contempla el mundo
baila hasta el hartazgo
hasta la nàusea
baila hasta la saturaciòn total
hasta la alienaciòn absoluta
pongo el automàtico
para variar a estas gringas
gringas de gringolandia
y sorber algunos copetines
algunos brebajes
o salir a la puerta a fumar
en medio de la noche y el invierno
hacer humos blancos
dame otra oportunidad!
o salir rumbo a Corrientes a comprarme unos libros
y dejar a la loca bailando sola
en medio de la pista
como si estuviera borracha de soledad
o ebria de dicha
e hiciera el amor consigo misma
y luego se quedara dormida entre mis brazos
o sola en la cama
con el vibrador en la mano
quema mis palabras!
clases individuales poesia domingos sabados feriados 49034485
A los 18 años me habìa picado el bichito del baile
asì, sin comillas, sin parèntesis: la mùsica infernal
me volvìa absolutamente loco de remate
chiflado a màs no poder
y si por las mañanas salìa a trabajar
a vender diversos objetos por las calles
mediante corretaje
y si por las tardes me enfrascaba en el estudio
de las diversas literaturas
habidas y por haber
por las noches concurrìa a las inefables milongas
a los misteriosos salones de baile
con el objeto de escuchar las màs maravillosas mùsicas
y bailar de ser posible
con las mujeres màs hermosas de este bendito planeta
o de mìnima las màs bellas del barrio
o de la milonga en cuestiòn
y no solo bailàbamos tango sino tambièn
cumbia romàntica
o de las otras
rock & roll
jazz o foxtrot
folklore argentino: por lo general
gato
chacarera
escondido
pero lo que me enloquecìa era
el tango
y tener una bella entre mis brazos
mientras la conducìa por ensoñaciones varias
en contra de las agujas del reloj
por el borde de pista o palestra
donde procuràbamos no chocarnos
con las demàs parejas
so pena de recibir un sopapo o algo peor
a cambio
de nuestras torpezas
esto no era todo: porque ademàs de bailar hasta
altas horas de la noche
hasta la madrugada
no contentos con ello
nos dirigìamos con inaudita celeridad
hacia el hotel màs cercano
a los efectos de entregarnos a los juegos sexuales
màs obscenos y perversos
o simplemente hacer el amor
hacernos el amor
mutuamente
recìprocamente
y finalmente luego de los orgasmos respectivos
quedarnos dormidos seguramente desnudos
reflejados en el espejo rectangular del techo
en medio de la sombra de ese cuarto
o en una cama redonda y giratoria
una cama rodante
una cama errante
una rubia como un relàmpago enlutado de golpe
o una dama con su cabellera roja como una llama
o como una aurora
una aurora llamada precisamente Aurora
sì, me habìa picado el bichito del Gotàn
e ìbamos de una milonga a otra
bailando sin parar
no por dinero
sino por el simple gusto de abandonarnos
al placer del movimiento
en efecto: nos movìa el movimiento: la
danza, la poesìa, el arte, el solo placer o desdichada dicha
que como una serpiente se enroscaba sobre nosotros
hacièndonos imposible el sueño, el cine
en el cual uds. serian jòvenes por toda la eternidad
una inmortalidad provisional
pero eternidad al fin
o al menos eso creìan
nos pagaban sin embargo
cuando laburàbamos como extras
una jornada entera
hasta caer agotados
y todo por unos pocos miserables dòlares
haciendo bailar a los tours de gringas durante las porteñas noches
o encamàndonos con algunas de ellas
nos acostamos
nos acostaban
nos dormìan
nos
descansaban
irrescatables
bailando en gimnasios
en un ring de boxeo antes de la pelea
en la calle
en plazas o paseos varios
en una suerte de maratòn de baile
cuyo premio era el beso en la mejilla
por la princesa seleccionada
en dicha oportunidad
vendiendo golosinas en cines
o repartiendo volantes los domingos
por las calles
en los autos
en sus limpiaparabrisas
otra època
pero volviendo al baile, al bailongo:
cumbia bailando con las no tangueras
abrazados entrecerrabas tus ojos
o los ponìas exactamente en blanco
cuando bastaba con rosar tu piel
con las uñas de la mano
y ronroneabas como una gatita en celo
una gacela durmiente
y extremadamente bella
de una belleza francamente intolerable
parecìa mentira que existieran en este mundo
criaturas tan hermosas
acosadas por las calles
durante las noches
mediante guarangadas piropos miradas inyectadas
mientras sonaba un rock
mientras sonaba un rock & roll
tomados de la mano
flotàbamos hacia la dicha
hacia una presunta felicidad
desnuda y caliente te refregabas contra mì
te enrosacabas como una vìbora roja y venenosa
te cerrabas sobre mì como una carnìvora planta
o como una araña pollito te cernìas sobre mì
con tus ojos negros y sonrientes
y tu boca dulce e insidiosa
bàsicamente
bàsicamente
me sonreìas dulcemente
y tus negros ojos eran un abismo insondable
de ternura
y cariño
esa maldita mùsica rockera sonaba
con esa capacidad de enloquecer a cualquiera
y bailàbamos como locos
como esos locos de la edad media
o de la clase media
y luego de bailar verticales
horizontales bailar en la cama
cabalgar como versos encabalgados
saxo y sexos
sexo y saxos
pero ojo era inùtil
porque el baile no nos daba de comer
habìa que trabajar
estar al servicio de los clientes
recibir y cumplir las òrdenes de advenedizos insolentes
que un dìa antes tan solo eran empleados del mes o del año
todo para parar la olla
comer el plato de lentejas
so riesgo que nos comieran los piojos
pobres como una araña
vender objetos varios
dar clases acerca de temas que el conferenciante desconoce
especular con acciones, fijos plazos y dòlares
todo para sobrevivir a la inflaciòn
aguantar toda clase de insolencias
de faltas de respeto
agachar el lomo
humillarse y ofenderse
a siniestra y a diestra
ir entonces a bailar solo los fines de semana
pero ya agotados
ya ancianos marchitos
rebotar y planchar a lo loco
(todo tiempo pasado fue mejor)
despreciado
vulnerado
menoscabado
adios bellas
adios hermosas pendejas
adios bailarina de papel
adios danzarinas de cafè con leche
los domingos a la mañana
en la pizzerìa o en el telo
màs cercano
adiòs juventud tesoro divino
adiòs adiòs para siempre o para nunca
adiòs purretas de estaciòn
adiòs para siempre pebetas novias imposibles
amores posibles o platònicos
adiòs el poema llega a su fin
el antipoema
el poema sin poesìa termina
poesìa no escrita
contempla el mundo
baila hasta el hartazgo
hasta la nàusea
baila hasta la saturaciòn total
hasta la alienaciòn absoluta
pongo el automàtico
para variar a estas gringas
gringas de gringolandia
y sorber algunos copetines
algunos brebajes
o salir a la puerta a fumar
en medio de la noche y el invierno
hacer humos blancos
dame otra oportunidad!
o salir rumbo a Corrientes a comprarme unos libros
y dejar a la loca bailando sola
en medio de la pista
como si estuviera borracha de soledad
o ebria de dicha
e hiciera el amor consigo misma
y luego se quedara dormida entre mis brazos
o sola en la cama
con el vibrador en la mano
quema mis palabras!
sábado, 23 de marzo de 2024
profesor particular comunicacion y literatura 49034485
El tango en Buenos Aires en los 90
Entrar a esas milongas era entrar al Tango
de repente, como quien no quiere la cosa
o màs como bien la quiere:
de pronto, sonaba Fiore, con Pichuco o con Piazzolla:
Tito amaba a Fiore y me contaba de las confiterìas,
de los bailes de los 40 y 50:
o bailando en Pompeya, en salones donde pasaban Cumbia media hora
y luego tango para los milongueros: o escuchar a Moràn con
Pugliese (con què otra orquesta iba a ser sino?):
yo escribo en la noche cual Neròn comiendo uvas negras:
mientras escucha al Flaco con Pugliese:
en la actualidad, las gentes arrojan viejos discos, libros, a la calle
como si fueran hojarasca, basura neta: en un acto de amor
levanto esas despreciadas materias y escucho y leo por las noches
como si no tuviera otra cosa mejor que hacer o deshacer
ademàs de escribir poemas sin poesìa
podrà no haber Poesìa
pero siempre habrà poetas
o antipoetas incluso
(incluso seudopoetastros: yo, por ejemplo)
como iba diciendo versos màs arriba: yo hacìa el verso,
el chamuyo sutil hacìa a las bellas
recitando suavemente poemas de amor en sus oìdos
ellas, las abogaduchas o pùblicas contadoras
reìan a carcajadas a causa de las sandeces que propalaba gratuitamente,
gratamente, mientras sonaba la mùsica:
corazòn de papel: todo ha terminado para quien esto escribe
para quien esto escribe, solo basta recordar los viejos tiempos
en los que bailaba noches enteras, dìas enteros
hasta altas horas de la noche, mientras amanecìa
hasta que las velas no ardìan
como si no tuviera otra cosa que hacer
bailaba como un condenado a muerte
aquella mùsica maravillosa que me volvìa absolutamente loco de atar
loco de remate
y todo mientras como negras uvas cual Neròn
mientras Roma se quema
de pronto, o de golpe, entraba al salòn de baile
como si entrara al Tango mismo: las parejas bailaban lentamente
tete a tete
mejilla a mejilla
hablàndose al oìdo
o miràndose a los ojos
como 2 enamorados
perdidamente
el tango alternaba con la Aventura, el vals criollo y la milonga
tambièn con la cumbia, el jazz, el pasodoble y la salsa
en una especie de licuadora musical y danzante
yo iba de una punta a otra del salòn como un angustiado
procurando levantarme una mina
o en su defecto, bailar unos buenos tangos
con una hermosa que bailara bien
pero no todo se limitaba al tango
porque tambièn bailàbamos rock & roll
que nos hacìa transpirar un montòn
al punto de dejar el saco sobre la silla
o desencorbatarnos
y la cosa no terminaba allì
porque al terminar el baile
nos dirgìamos al hotel o albergue màs cercano
con el fin de hacernos el amor
y acabar felizmente fulminados
por ese rayo interior
aquel dulce terremoto llamado orgasmo
que nos hacìa quedarnos dormidos inmediatamente
desnudos y abrazados
o simplemente haciendo cucharita
para entonces ya era domingo a la mañana
y presurosos nos dirigìamos a la confiterìa màs cercana
con el objeto de desayunar un sabroso cafè con leche con medialunas
que por aquel tiempo era medianamente barato
y no como ahora 2024 que es un afano total
debido a la hiperinflaciòn dosificada
Perdòname
Tango abolerado, como le gustaba decir a Tito Bardi
por Pacheco y Fresedo
Y a la tarde del domingo, otra vez a bailar sin parar
como si no existiera otra cosa que hacer
los fines de semana
que milonguear y hacer el amor
miràndonos a los ojos como 2 serpientes mutuamente hipnotizadas
y hablàndonos al oido
mientras tomamos unos ricos copetines
y miramos bailar a las parejas
la mùsica màs hermosa del universo
.
miércoles, 20 de marzo de 2024
clases particulares comunicacion y critica peirce saussure etc 1537704979
No hay nada como el baile
No hay nada como bailar:
sentì que la sangre circula por tus venas
y la mùsica (si te gusta, obviamente)
entra por tus oidos y recorre todo tu cuerpo:
llega un momento en que la mùsica y el bailarìn
son una sola unidad: la mùsica y la danza son una sola cosa:
no importa
si bailàs bien o mal: si amàs bailar
te importa un bledo eso:
claro que si te gusta
tratàs de hacerlo lo mejor posible
pero si hacès lo que amàs
te importa un cuerno
ser famoso
o ganar dinero
si se trata de baile de pareja
tenès ademàs
a una bella
entre tus brazos
mientras bailàs la mùsica que te gusta
y te abandonàs al placer de entregarte al movimiento
(como me dijo Omar Viola una noche)
no hay nada como la mùsica
no hay nada como bailar con una hermosa
tomados de la mano
miràndose ambos a los ojos
como 2 enamorados
o mejilla a mejilla
tete a tete
abrasados
en la humedad del deseo
recuerdo mi lejana o cercana juventud
cuando se me acercaban las hermosas
luego de una exhibiciòn de baile
a hablarme
(lo que por otra parte ocasionaba ciertos celos
en mi novia y pareja de baile de aquel entonces)
ganaba algunos dineros
pero còmo amaba la mùsica
en forma enloquecedora
mientras bailaba con las ladies
bastaba pararme en la barra a descansar
a beber unos ciertos brebajes o copetines
cuando una dama se me paraba al lado mìo
y comenzaba a mirarme
o simplemente me charlaba
y acto seguido me invitaba a bailar
claro que yo no solo querìa bailar:
tambièn deseaba encamarme con las mujeres en cuestiòn:
me importaba un corno si bailaban bien o mal:
ya a esa altura de la noche estaba absolutamente harto de milonguear
y solo deseaba echarme un polvo
o sencillamente
irme a dormir
no tenìa la menor gana
de que me acostaran
o me durmieran
mediante ciertas estafas o defraudaciones posibles
tampoco tenìa ninguna gana
de pagar una cena o cosas por el estilo:
a esa altura del partido
ya no tenìa un maldito centavo en el bolsillo
o en la billetera
por eso tendìa a elegir a las màs veteranas
a las cuarentonas o cincuentonas:
por lo general, ellas viven solas
y arden en deseos de acostarse con un pendejo bailarìn
que si baila bien se presume que coge bien
quizàs no era mi caso: a esa altura de la noche
ya estaba completamente agotado: deseaba darme una ducha
no sin antes echarme un polvo
o tomar una cocacola
comer una pizza
de ser posible una grande de muzzarella:
no habìa comido nada desde el mediodìa
irìa tal vez a desayunar cafè con leche con medialunas
al cafè o confiterìa de la esquina de
Scalabrini y Còrdoba
(ahora hay una farmacia allì)
pero la mùsica, el baile y las minas me podìan con todo
asì que luego de estar 1 2 horas en el hotel màs cercano
volverìa de nuevo a La Viruta
para bailar y de ser posible
levantarme otra mina
era todo una locura
còmo podìa vivir de esa manera?
ahora me doy cuenta que era
irremediablemente joven:
era la potencia de la juventud la que me llevaba fatalmente
a bailar dìas enteros
noches enteras
como si se tratara de una maratòn teatral, cinematogràfica y
bàsicamente danzante
me dejaba llevar por la mùsica
y por el chamuyo sutil de algunas pebetas
que no contentas con bailarme
pretendìan ademàs sonsacarme algunas bebidas
o algunas piezas bailables
ya estaba harto
totalmente saturado
de que me usaran para bailotear ad honorem
o simplemente cogerme
con la exigencia absolutamente ridìcula
de que encima yo corriera con todos los gastos
en cuestiòn de segundos
con lo caro que cobraban ademàs todo
un ojo de la cara o algo peor
allà por el 2001 aproximadamente
mandè toda aquella vida al carajo
porque no me llevaba a ninguna parte
y me dediquè a laburar
y a acostarme temprano:
nada de trasnochar
nada de milonguear
incluso dejè de fumar
y no solo tabaco
por las mañanas iba a trotar al parque
y me nutrìa de una dieta rica en frutas y verduras
pollo
pescado
huevo
y làcteos
bàsicamente
tambièn leìa un libro de poesìa
un libro tras otro
pero dificlmente se encuentra poesìa
en los libros de poesìa:
podrà no haber poesìa
pero siempre habrà poetas
y yo pretendìa ser uno de ellos
pues no solo leìa poesìa
sino que hasta pretendìa escribirla
ello solìa suceder por regla general
en bares de mala muerte
que se caìan a pedazos
y para colmo de males
llenos de humo
aunque hubiera bebès en el lugar
y aspiraran esa mierda
esa basura tabacal
o tabaquera
cada tanto iba a bailar
pero en forma esporàdica
y planchaba como loco:
ya nadie me conocìa
era uno màs del montòn
yo que a los 20 habìa ganado torneos de baile
en la esquina de Corrientes y Esmeralda
no en cualquier lugar
sino en esa esquina famosa
que dio lugar
al gotàn del mismo nombre
planchaba como loco
rebotaba a lo loco:
era la decadencia:
totalmente periclitado
la procesiòn iba por dentro:
me querìa matar realmente:
habìan pasado muchos años
y no conocìa a nadie
y nadie me conocìa
por màs que me empilchara de punta en blanco
con mis mejores jetras y pilchas
era inùtil: encorbatado y copeteado
iba de un lado al otro
rebotando y planchando
y volvìa a mi casa
con la experiencia del màs absoluto fracaso
y me acostaba recordando
los viejos buenos tiempos de la juventud
cuando fui joven y vagamente hermoso
y las bellas solicitaban mis servicios danzantes
para envidia y celos de los demàs bailarines
que a la salida de la milonga
deseaban recontragarme a trompadas
a piñas
pero ya entonces de pendejo
cultivaba y dominaba el sutil arte de
soslayar giles de lecherìa
esquivar otarios
turros a patadas
a veces por las noches
de luna llena
o de intensas tormentas de alerta rojo
bailo en la soledad de mi hogar
recordando los viejos tiempos
o simplemente escucho mùsica
y escribo
seudo poemas
que nadie jamàs leerà
porque el que lee esto es un ...
domingo, 10 de marzo de 2024
clases particulares vals novios domingos 1537704979
Todos se iban bailando de aquella clase:
a algunos les costaba un huevo (y la mitad del otro)
pero se iban bailando
aunque fueran de madera balsa
y tuvieran 2 pies izquierdos.
Al comienzo costaba, como todo
porque nadie naciò sabiendo
(esto es màs que evidente)
pero despùes le vas tomando la mano
despuès se va haciendo fàcil
despuès te parece una boludez total
y despuès es màs de lo mismo
y finalmente estàs absolutamente harto y saturado
por màs que te guste milonguear.
Al principio cuesta
porque el cuerpo y la mente
deben acostumbrarse a un cierto tipo de movimientos
a los que no estàn habituados.
La parte del hombre es la màs complicada, en general,
ya que ademàs de hacer sus propios pasos
debe llevar a la mujer, conducirla
machismo mediante, quizà
patriarcado mediante, acaso.
Ademàs, al menos en estas cuestiones,
las mujeres son infinitamente màs inteligentes
que los tipos.
Los bailes de pareja, en este sentido,
son los màs difìciles, los màs
complicados, sobre todo el tango
porque tiene mucho desplazamiento en la pista:
no se baila en el lugar, como otros bailes de salòn
sino en ronda
en contra de las agujas del reloj
por el borde de la pista.
Una vez fuimos con Isabel a bailar a Seu
en la esquina de Rivadavia y Boyacà:
increiblemente no nos chocamos con nadie en toda la noche
y eso que la pista estaba repleta de bailarines:
bailàbamos en la linea y cortito
y todo el mundo parecìa bailar
impecablemente.
Otra noche, allì mismo
vi bailar a un tipo con 2 mujeres a la vez:
era un espectàculo digno de verse
nunca màs he vuelto a ver algo asì:
era realmente notable
llamaba poderosamente la atenciòn
còmo los 3 coordinaban todos los pasos y figuras
y con què elegancia bailaban la mùsica a compàs
sin salirse en ningùn momento del ritmo
y tirando pasos y figuras
a diestra y siniestra
como si fuera la cosa màs natural del mundo.
Desde entonces
ardo en deseos de lograr algo asì
algo de ese alto virtuosismo que entraña a la vez
una gran inteligencia corporo espacial y musical.
Pero, por supuesto, jamàs lo he logrado
ni creo que lo logre.
En estas lides siempre se es
un eterno principiante
un eterno neòfito
un empecinado aprendiz.
clases particulares vals 15 años 49034485
Todos se iban bailando de aquella clase:
a algunos les costaba un huevo (y la mitad del otro)
pero se iban bailando
aunque fueran de madera balsa
y tuvieran 2 pies izquierdos.
Al comienzo costaba, como todo
porque nadie naciò sabiendo
(esto es màs que evidente)
pero despùes le vas tomando la mano
despuès se va haciendo fàcil
despuès te parece una boludez total
y despuès es màs de lo mismo
y finalmente estàs absolutamente harto y saturado
por màs que te guste milonguear.
Al principio cuesta
porque el cuerpo y la mente
deben acostumbrarse a un cierto tipo de movimientos
a los que no estàn habituados.
La parte del hombre es la màs complicada, en general,
ya que ademàs de hacer sus propios pasos
debe llevar a la mujer, conducirla
machismo mediante, quizà
patriarcado mediante, acaso.
Ademàs, al menos en estas cuestiones,
las mujeres son infinitamente màs inteligentes
que los tipos.
Los bailes de pareja, en este sentido,
son los màs difìciles, los màs
complicados, sobre todo el tango
porque tiene mucho desplazamiento en la pista:
no se baila en el lugar, como otros bailes de salòn
sino en ronda
en contra de las agujas del reloj
por el borde de la pista.
Una vez fuimos con Isabel a bailar a Seu
en la esquina de Rivadavia y Boyacà:
increiblemente no nos chocamos con nadie en toda la noche
y eso que la pista estaba repleta de bailarines:
bailàbamos en la linea y cortito
y todo el mundo parecìa bailar
impecablemente.
Otra noche, allì mismo
vi bailar a un tipo con 2 mujeres a la vez:
era un espectàculo digno de verse
nunca màs he vuelto a ver algo asì:
era realmente notable
llamaba poderosamente la atenciòn
còmo los 3 coordinaban todos los pasos y figuras
y con què elegancia bailaban la mùsica a compàs
sin salirse en ningùn momento del ritmo
y tirando pasos y figuras
a diestra y siniestra
como si fuera la cosa màs natural del mundo.
Desde entonces
ardo en deseos de lograr algo asì
algo de ese alto virtuosismo que entraña a la vez
una gran inteligencia corporo espacial y musical.
Pero, por supuesto, jamàs lo he logrado
ni creo que lo logre.
En estas lides siempre se es
un eterno principiante
un eterno neòfito
un empecinado aprendiz.
clases particulares comunicacion y critica domingos 1537704979
De una escuela a otra
Durante años anduve
de una escuela a otra
caminando
en colectivo
en subte
en tren
en remis
en taxi, alguna vez.
A las corridas siempre o casi siempre
para no llegar tarde
y asì evitar la mala cara o incluso el reto
del directivo en cuestiòn.
Ademàs, detesto llegar tarde.
Una vez, entrè a un aula por primera vez
y apenas entrè casi le digo algo a una alumna
que tenìa sus pies sobre la mesa.
Pero enseguida me di cuenta
que le faltaban ambos brazos.
Al terminar la clase, un compañero la ayudaba
a cargar y llevar sus cosas.
Era muy buena alumna, segùn recuerdo.
Y de ese curso solo recuerdo lo anterior.
Y còmo la alumna hacìa todas sus actividades
con los dedos de los pies.
Eso fue en Lanùs
hace mucho tiempo
hace muchos años.
Y yo no creo haberle enseñado nada a la alumna
o muy poco, en todo caso:
sino màs bien ella a mì
y a todos.
profesor particular escritura domingos 49034485
Clases particulares en Caballito
Durante 30 años he dado
clases particulares en mi estudio privado de Caballito
a toda clase de personas
y toda clase de materias y temas:
aprendìa mucho dando clases particulares
un alumno detràs de otro: cada tanto
alguno decìa que se habìa olvidado la billetera
o el dinero; o habìa perdido ambos
muchos llegaban tarde, otros simplemente me dejaban plantado:
durante un lapso de tiempo
no se sabìa a ciencia cierta
si realmente vendrìan o llegarìan tarde:
no existìa watsap, ahora las cosas son màs sencillas:
le mandas un mensaje y listo
antes era reacio a llamar por telèfono
o simplemente no contestaban
cuàntas veces me habràn dejado plantado
a veces, pretextando cualquier cosa
se iban en mitad de la clase
huìan acaso despavoridos
a menudo, yo no les cobraba
porque desconocìa el tema
que me solicitaban
pero en lineas generales durante muchos años
di clases privadas en mi estudio particular
sito en el barrio de Caballito
a 1 cuadra del Parque Rivadavia
a veces iba a domicilio: la otra vez contè
cuantas veces habìa ido a dar clases a domicilio
y en toda mi vida contè
50 veces
no màs
o no mucho màs
de ninguna manera estaba dispuesto
a salir con una alumna
eso sì que no
pero unas pocas veces
se me entregaban de tal forma
que no me quedò otra cosa
que salir
con la alumna particular
que de inmediato dejaba de serlo
para pasar a ser otra: novia
o como prefieran llamarlo
sì novia, novios, lo llamàbamos asì
esto solìa suceder
en lineas generales
durante las tardes de primavera
o de verano
a veces, en el invierno
raramente en otoño
y raudamente nos dirigìamos rumbo a una confiterìa
o en direcciòn a un vulgar y silvestre cafè
para charlar, para platicar de diversos asuntos
que no vienen al caso
o que simplemente no recuerdo en absoluto
allì pasàbamos horas y horas
hasta que al fin nos besàbamos
en una esquina o rincòn de dicho bar:
de inmediato salìamos
en direcciòn al hotel o albergue màs cercano
a los efectos de hacer el amor
sin prestar la menor atenciòn a
telarañas o
espejos enmohecidos
que generalmente
habitaban aquellos sòrdidos espacios privados
esto no era todo: porque tambièn concurrìamos a
determinados salones de baile
con el objeto de bailar y franelear seductoramente
hasta altas horas de la noche o de la madrugada
hasta que finalmente habìa que dormir
entonces
rumbeàbamos hacia su hogar dulce hogar en Villa del Parque
màs exactamente sobre la calle Helguera
que acaso recuerda a un guerrero de la independencia
y o de las guerras civiles
entre unitarios y federales
entre el interior y Buenos Aires
la Confederaciòn urquicista etc.
Los domingos por la mañana nos decidìamos a despertar
pero esa es otra historia
u otro tema.
No quiero dejar sin embargo
de ahondar en la siguiente cuestiòn: ...
profesor particular comunicacion domingos capital 49034485
Clases particulares en Caballito
Durante 30 años he dado
clases particulares en mi estudio privado de Caballito
a toda clase de personas
y toda clase de materias y temas:
aprendìa mucho dando clases particulares
un alumno detràs de otro: cada tanto
alguno decìa que se habìa olvidado la billetera
o el dinero; o habìa perdido ambos
muchos llegaban tarde, otros simplemente me dejaban plantado:
durante un lapso de tiempo
no se sabìa a ciencia cierta
si realmente vendrìan o llegarìan tarde:
no existìa watsap, ahora las cosas son màs sencillas:
le mandas un mensaje y listo
antes era reacio a llamar por telèfono
o simplemente no contestaban
cuàntas veces me habràn dejado plantado
a veces, pretextando cualquier cosa
se iban en mitad de la clase
huìan acaso despavoridos
a menudo, yo no les cobraba
porque desconocìa el tema
que me solicitaban
pero en lineas generales durante muchos años
di clases privadas en mi estudio particular
sito en el barrio de Caballito
a 1 cuadra del Parque Rivadavia
a veces iba a domicilio: la otra vez contè
cuantas veces habìa ido a dar clases a domicilio
y en toda mi vida contè
50 veces
no màs
o no mucho màs
de ninguna manera estaba dispuesto
a salir con una alumna
eso sì que no
pero unas pocas veces
se me entregaban de tal forma
que no me quedò otra cosa
que salir
con la alumna particular
que de inmediato dejaba de serlo
para pasar a ser otra: novia
o como prefieran llamarlo
sì novia, novios, lo llamàbamos asì
esto solìa suceder
en lineas generales
durante las tardes de primavera
o de verano
a veces, en el invierno
raramente en otoño
y raudamente nos dirigìamos rumbo a una confiterìa
o en direcciòn a un vulgar y silvestre cafè
para charlar, para platicar de diversos asuntos
que no vienen al caso
o que simplemente no recuerdo en absoluto
allì pasàbamos horas y horas
hasta que al fin nos besàbamos
en una esquina o rincòn de dicho bar:
de inmediato salìamos
en direcciòn al hotel o albergue màs cercano
a los efectos de hacer el amor
sin prestar la menor atenciòn a
telarañas o
espejos enmohecidos
que generalmente
habitaban aquellos sòrdidos espacios privados
esto no era todo: porque tambièn concurrìamos a
determinados salones de baile
con el objeto de bailar y franelear seductoramente
hasta altas horas de la noche o de la madrugada
hasta que finalmente habìa que dormir
entonces
rumbeàbamos hacia su hogar dulce hogar en Villa del Parque
màs exactamente sobre la calle Helguera
que acaso recuerda a un guerrero de la independencia
y o de las guerras civiles
entre unitarios y federales
entre el interior y Buenos Aires
la Confederaciòn urquicista etc.
Los domingos por la mañana nos decidìamos a despertar
pero esa es otra historia
u otro tema.
No quiero dejar sin embargo
de ahondar en la siguiente cuestiòn: ...
sábado, 2 de marzo de 2024
taller del poema en prosa en Caballito 1537704979
Todas las noches, ya hace miles de años, añares, una mosca viene a visitarme en la cama. Ya acostado, la mosca viene a saludarme: yo agito la mano y ella se va. Me pregunto si es la misma mosca de siempre o son moscas distintas. Mosquitero no hay - no se estila en Baires, no se acostumbra - pero de todas maneras.
No se trata de una muerta mosquita sino de una vulgar y silvestre mosca.
No la he visto nunca: solo escucho su delicioso zumbido que me recuerda a la muerte o simplemente a lo excrementicio, Machado mediante, evidentemente.
O incluso a Parra, Nicanor, que en una de sus fervientes prosas nos habla, o nos escribe mejor dicho, de su pasiòn por las moscas y otras criaturas del animal reino.
Yo, coleccionista de lugares comunes, huesos, catacresis diversas y hechas frases de todo tipo o clase, me declaro fervorosamente muerto, como un aprendiz de suicida que no tiene mejor cosa que hacer que divagar en moscas y otras creaturas del animal reino o imperio.
Ahora bien: yo no la veo nunca a la dicha mosca en medio de la tiniebla màs absoluta pero ella me recuerda a la muerte frìa y a la misma mierda, a la que me han enviado muchas veces y luego de haber injuriado a mi señora madre, fallecida hace muchos años, muy joven, en virtud o a causa de un càncer que le crecìa adentro como una constelaciòn o como una planta verde y bàsicamente monstruosa.
En fin, ya dejo esta prosa durmiente para irme a acostar en la esperanza de la cotidiana visita nocturna, mortuoria y zumbante, Rimsky Korsakov mediante, Osmar Maderna, mediante. Aunque por el zumbido, no se trata de un bello moscardòn sino de una simple, vulgar, silvestre y seductora mosca.
Machado mediante.
clases particulares comunicacion y critica sabados domingos 1537704979
Poemas conceptuales
Si tomara una direcciòn tendrìa
30 horas en un solo lugar y no tendrìa que estar yendo de acà
para allà, a las corridas, por temor a llegar tarde.
Recuerdo la època en que fui adolescente, joven,
y vendìa objetos por las calles: era libre como un ave
o asì lo creìa
y entraba a los comercios para conocer gente
sumamente interesante.
Poderosamente me llamaban la atenciòn
los escaparates, las vidrieras, las bellas vendedoras:
una en especial, no sè por què, me obsequiaba libros de Neruda
(Losada obviamente)
en la esquina de El Maestro y Rivadavia: hoy hay un cafè al que
nunca he ido, ni siquiera he entrado.
Actualmente, en cambio, las personas parecen saber mucho, ostentan
sus pobres conocimientos, olvidan la Muerte
al final del callejòn, esa boca de lobo los atrapa
irremediablemente.
Ella, la Muerte, los espera en todas partes, es
extremadamente paciente, como ella sola puede serlo, ellos
mientras tanto, exhiben sus pobrecitos, sus paupèrrimos y
ruinosos saberes jurìdicos, jurisprudenciales.
No obstante, la vida sigue su afortunada rueda, o no tanto:
los puentes, recientemente construidos, se caen en pedazos
barridos por las aguas desencadenadas, el viento, la lava.
Yo entraba en los negocios, procurando vender
ciertas determinadas mercancìas
que no vienen al caso: làmparas, espejos varios, repuestos diversos, accesorios
de todo tipo: cheques me daban, billetes, caminaba y miraba
pero mi mirada estaba atrapada por la lògica mercantil
que como un pulpo asesino nos desgarra entre sus 8 tentàculos
como el Kraken de Victor Hugò en
Los trabajadores del mar
Arlt mediante, Rand mediante.
Milei es un loco pero ahora tiene el poder
ergo, puede permitirse
el lujo de la locura.
Hitleriano y anarco libertario, todo a un mismo tiempo,
se permite presidencialmente
toda clase de gestos màs o menos crispados
propios de una pseudo estètica nazi solapada
insidiosamente anarquista
aunque de àcrata no tiene
absolutamente nada, pero ha expropiado el tèrmino
"libertario".
Yo vendìa toda clase de cosas mediante corretaje
en especial, extinguidores de incendio, recuerdo, por ejemplo,
que vendìa con una facilidad extraordinaria realmente
que a mì mismo, incluso, me sorprendìa
gratamente.
Me sentaba en las confiterìas, muy cerca de la caja registradora
a leer el diario, pero con el objetivo real de vender
y extrañamente lo lograba.
Dejaba la lectura o el baile de lado
y a cargar los putos matafuegos
lo cual llevaba un cierto tiempo porque habìa que ir a
la fàbrica, tomar el subte, el premetro (una especie de tranvìa,
por Soldati) ir, volver y la puta que te pariò. Pero aquello ciertamente
me daba de comer, me permitìa
parar la olla, pagarme la facultad, porque estudiaba Letras
en la UBA.
Sì, estudiaba Letras, y recitaba las Aguafuertes porteñas de
Roberto Arlt, de memoria, es decir, de corazòn
para escarmiento de los acadèmicos
sin pena ni gloria
que vendìan sus libros indirectamente
pues los ponìan como bibliografìa obligatoria: increible pero real.
Asì pasaron los años, se me fue blanqueando el pelo, el rebenque de la vida
me ha golpeado sin cesar, sin Cèsar, sin zar del clima
o de las finanzas.
Un dìa dejè el corretaje, terminè la carrera de Letras y
mientras estaba orinando en el baño de una escuela, me dije
premonitoriamente: finalmente, Gastòn, te han atrapado.
Y era cierto.
Totalmente.
Absolutamente.
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